DETECCIÓN DE CÁNCER FEMENINO
Uno de los aspectos más importantes del examen anual de bienestar con su ginecólogo es la detección de cánceres del aparato reproductor femenino. Muchas de estas enfermedades se pueden curar si se detectan a tiempo. Informe a su médico si tiene dolor abdominal, cambios en sus ciclos menstruales o sangrado después de la menopausia.
El cáncer de útero o endometrio es el cáncer del aparato reproductor femenino más común: afecta a 50,000 mujeres al año y causa unas 8,000 muertes anuales. Aunque se desconoce la causa del cáncer uterino, se relaciona con un exceso de estrógeno que provoca un engrosamiento anormal del revestimiento del útero. Entre los factores de riesgo se incluyen la obesidad, las dietas ricas en grasas y el síndrome de ovario poliquístico. El cáncer de útero suele causar sangrado vaginal después de la menopausia o sangrado a lo largo del ciclo menstrual. Aunque no existe una prueba de detección para este tipo de cáncer, se puede realizar una biopsia endometrial cuando aparecen síntomas sospechosos.
El cáncer de ovario es el menos frecuente entre los cánceres femeninos: afecta a 22,000 mujeres al año, pero es responsable del mayor número de muertes por cáncer, unas 15,000 al año. Suele presentarse en mujeres mayores de 50 años. Los síntomas, como náuseas, hinchazón y dolor abdominal, suelen aparecer cuando el cáncer ya está avanzado. La mejor prueba de detección del cáncer de ovario es el examen pélvico anual. No se ha demostrado que los análisis de sangre, como el CA-125, ni las ecografías vaginales reduzcan las muertes por cáncer de ovario.



