PRUEBAS DE ITS

ETS es un acrónimo que significa «enfermedad de transmisión sexual». También se usa «ITS» para «infección de transmisión sexual»; ambos términos significan lo mismo. Esto no quiere decir que sea necesario tener relaciones sexuales para contraer la infección. El herpes, o virus del herpes simple (VHS), por ejemplo, se considera una ETS que puede transmitirse mediante besos o sexo oral. Las mujeres que contraen una ETS durante el embarazo pueden presentar complicaciones, y algunas ETS afectan al bebé. Las ETS incluyen infecciones virales como el herpes (VHS) y el virus del papiloma humano (verrugas genitales o VPH), e infecciones bacterianas como la clamidia, la gonorrea y la sífilis. Las infecciones por hongos (levaduras), como la candidiasis, no se consideran ETS, pero también pueden transmitirse mediante las relaciones sexuales.
¿Cómo hacerse pruebas de ETS?
Las pruebas de ETS dependen de la persona a quien se le realizan. En algunos casos, como las verrugas genitales, una prueba de Papanicolaou y un examen físico proporcionan suficiente información para establecer un diagnóstico. Otras pruebas de ETS, como las de herpes y sífilis, requieren una muestra de sangre. Las pruebas de VIH/SIDA pueden realizarse con una muestra de sangre o con secreciones orales recogidas con un hisopo. Para detectar ETS como la clamidia o las infecciones por hongos se realizan exámenes microscópicos del flujo vaginal. También se puede analizar la orina para detectar clamidia y gonorrea.

Tratamientos y riesgos de contraer una ETS

Al igual que el diagnóstico, el tratamiento de una ETS depende de su causa. En algunos casos, como el herpes, no existe un tratamiento que elimine la infección, aunque se pueden administrar antivirales para aliviar los síntomas. Las infecciones por hongos se tratan con antimicóticos, mientras que la sífilis, la clamidia y la gonorrea se tratan con antibióticos. Es importante recordar que ambos miembros de la pareja pueden contraer ETS y que quizá ambos necesiten tratamiento.

Si tiene una vida sexual activa, está en riesgo. La única manera de evitar por completo el riesgo de contraer una ETS es no mantener ningún tipo de actividad sexual (incluidos los besos). El uso de condones siempre debe ser la primera medida de protección. En muchos casos, aunque no en todos, las personas que mantienen una relación sexual mutuamente monógama pueden estar protegidas si ambas se hacen pruebas al comenzar su vida sexual juntos. Si tiene varias parejas sexuales, use siempre condón y tenga cuidado. Evite consumir drogas o alcohol que puedan afectar su juicio cuando el riesgo de contraer una ETS sea mayor.